La tercera película protagonizada por la belleza mestiza Rika Narumiya es un viaje a las aguas termales que grabó ella misma. Está muy entusiasmada, lamiendo un pene con alegría, con la entrepierna goteando fluido vaginal mientras disfruta de oleadas de placer. Usando juguetes para excitarla hasta que está cerca del orgasmo, él penetra profundamente su útero, llevándola al clímax.