Un día, fui a casa de mi amor de la infancia a tomar algo. Bebí un poco más de lo habitual, me emborraché y me quedé dormida. Al rato, sentí una sensación cálida en la parte inferior del cuerpo. Al despertar, me encontré a horcajadas sobre Hua, retorciéndose sobre mí. Aunque había confundido a mi novio con el de otra persona... se sentía tan bien... que no podíamos dejar de hacer el amor.