La Reina Súcubo le ordenó a Aris que "absorbiera más semen". Siempre drenaba a los hombres hasta dejarlos exhaustos, incluso quitándoles la vida. Sin embargo, un día se encontró con Kazuki, quien era diferente. Por mucho que lo succionara, su semen no solo no se secaba, ¡sino que se volvía aún más espeso! Aris se interesó por Kazuki. Al principio, vivió con él para cumplir su misión, pero en el apasionado placer de sus encuentros nocturnos, poco a poco se sintió profundamente atraída por él...
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