Independientemente de si Hinako Mori ya había llegado al clímax, él continuó embistiéndola sin descanso hasta que tuvo múltiples orgasmos y eyaculó dentro de ella. Al principio, ella parecía incómoda, pero tras la embestida inicial, reveló un estado lascivo y demencial, lo que lo hizo perseguirla y embestirla sin descanso hasta que convulsionó y alcanzó el clímax, eyaculando dentro de ella hasta llenarla de semen.