¡Me gusta la tía! Shinya, el amigo de la infancia de su hijo, se acercó a ella. Quizás fue su impetuosidad juvenil. Yoshika intentó detenerlo para no lastimarlo, pero... Shinya hablaba en serio. Sabiendo que los inocentes sentimientos del joven iban dirigidos a ella, Yoshika sintió una profunda calidez. Shibata Yoshika