Mio, planeando un viaje con su novio, se inscribe como participante de prueba en un salón de belleza en busca de un traje de baño más bonito, ¡solo para descubrir que es un establecimiento sospechoso que se dedica a las jovencitas inocentes! Le untan aceite afrodisíaco en su cuerpo blanco como la nieve y le masajean sus zonas sensibles sin parar. Juegan con su vulva empapada, ¡lo que le provoca orgasmos múltiples! Le insertan un pene en su temblorosa y aturdida consciencia. Aunque lo odia, no puede resistirse, perdiendo el control de su vejiga y alcanzando un orgasmo máximo sin que su novio la vea. Su mente y su cuerpo quedan contaminados por el afrodisíaco, arrastrados por oleadas de placer...