Como preparación para la próxima competición de atletismo, Mirai decide someterse a un entrenamiento especial para fortalecer los músculos de las piernas. Luego le indican que realice sentadillas prolongadas en una silla de aire en posición de hormiga, una forma de entrenamiento de fuerza para la parte inferior del cuerpo. Como los demás miembros del equipo no están presentes, el entrenador usa un gesto obsceno para limpiarle el sudor a Mirai y le indica que levante la cintura para evitar ser penetrado. Mirai forcejea desesperadamente, pero finalmente es penetrado. Está tan absorto en el placer que no puede moverse, así que el entrenador comienza a empujarlo implacablemente hacia arriba.