Nana Ogura trabaja en una productora cinematográfica. Recientemente, la compañía, con problemas de baja clientela, la ha puesto en la mira, ¡usando su cuerpo en una brutal estrategia publicitaria! En un cine donde se entretiene, ¡es abusada y humillada repentinamente! Bajo la amenaza de su jefe, ¡la humillación es filmada! ¡La obligan a practicar sexo oral a los clientes del cine! Finalmente, tras un trío en público, ¡los clientes eyaculan en su cara! Aunque se resiste, los sonidos que emanan de sus partes íntimas resuenan por toda la sala.