Mis tíos me hacían sentir solo. Era un niño malo. De pequeño, mis tíos me intimidaban a menudo. Me tocaban, me lamían, y lo odiaba muchísimo. Odiaba... Odiaba... así que nunca volví a mi pueblo natal... Aunque sabía que nunca podría verlos, aún quería verlos... Me recordaban la locura y el placer sucio de aquella época...