En esta sociedad tan fría, hay una barbería que, según se rumorea, satisface todas las necesidades... Reservé un corte de pelo de 1000 yenes por primera vez, pero al volver, la esteticista no estaba. La esteticista, demasiado maternal, del agente me preguntó: "¿Hoy está bien?". El agente satisfizo mis necesidades, y hoy podría eyacular hasta morir... Mis dedos y mi pene estaban sumergidos en carne suave, y mi erección era imparable...
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