Un día, fue a la enfermería tras torcerse el tobillo. Allí lo esperaba la hermosa pero peligrosamente atractiva enfermera escolar, Riho-sensei. Se acercó a él con la excusa de curarlo, ¡ocultando un traje de baño increíblemente lascivo bajo su bata blanca...! "¿Si haces un ruido, tu novia podría enterarse?", se burló, sentándose a horcajadas sobre él y mostrando sus pechos, todo para su propia satisfacción sexual, y declaró: "Soy una zorra, me corro". Hoy, cuando Riho-sensei se quitó la bata blanca, ¡comenzó la instrucción de eyaculación...!