Rinka, quien era estudiante el mes pasado, tiene 19 años. Hermosa pero lastimosa, es una chica otaku a la que le encanta el anime. Tras muchas negociaciones, entró en la industria del cine para adultos. Nerviosa frente a la cámara, se masturba después de desvestirse, pero sus partes íntimas ya están empapadas...
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