En una popular serie de películas de 120 minutos de duración y filmadas sin parar, ¡aparece "Nanjo Aya"! A pesar de lo desconocido del mundo... lanza un desafío: "¡Aunque llores, no pares!". Nanjo entra en escena ya erecta, acariciando hábilmente al hombre-M que entra en escena... El hombre, sometido a los juegos de Nanjo con su lengua, pezones y pene, usa todo su cuerpo como zona erógena, gimiendo como una chica. Su pene, frotado hasta casi alcanzar el clímax, es apretado repetidamente hasta que está a punto de eyacular. Nanjo permite que las profundidades de su excitada vagina sean penetradas repetidamente, gritando a todo pulmón y experimentando un orgasmo frenético. Nanjo, contenida por los actores masculinos que temen que la "distribución rítmica" de sus penes la arruine, recibe la advertencia de "No la toques". A pesar de estar equipada con juguetes como motores eléctricos y vibradores, a veces se la estimula durante largos periodos y no logra alcanzar el orgasmo, lo que provoca el colapso de su personaje, antes dominante. Tras quedar satisfecha con la reacción de los actores masculinos ante el llanto de Nanjo, Nanjo fue sometida repentinamente a una "follada infernal", sintiéndose feliz y agotada a la vez, ¡y gritando a todo pulmón! Su coño, dañado por las intensas vibraciones del motor eléctrico, era como un charco de agua, humedeciendo el ambiente, ¡y entró en una orgía de "super lujo 4P"!