Cinco mujeres amateurs participaron en un juego donde las ataron y les hicieron cosquillas mientras tenían leche en la boca. Ganaban un premio si no vomitaban por las cosquillas. Sin embargo, si les estimulaban los pechos y la vagina con un vibrador hasta que no pudieran evitar eyacular, ¡tendrían que someterse a un juego de castigo sexual inmediato!