Aprovechando el fin de semana largo, hice un viaje especial a Tokio para ver a Hoshi Ange. No la había visto desde que empecé a trabajar. La conocí con una mezcla de nerviosismo y expectación. Ange había preparado misteriosamente un regalo sorpresa. Estaba siendo muy cuidadosa, intentando que no la descubrieran…