La contrincante tenía que dar diez vueltas con la cabeza contra un palo y luego correr de ida y vuelta desde la meta en diez segundos para ganar un premio. ¡Pero todos fallaban! Cuanto más fallaban, menos ropa llevaban. Finalmente, la contrincante, que llevaba un bikini diminuto y sexy, fue detenida por los hombres, dejando sus pechos al descubierto, ¡y fracasó! ¡Ahora tenía que soportar un castigo lascivo: ser penetrada!