Mi esposo lleva un tiempo de viaje de negocios. Mi problema es que mi hijo, Chihiro, ha entrado en su fase rebelde y ha empezado a ver porno a escondidas... Chihiro solía ser muy obediente y adorable. He decidido educarlo bien y no inculcarle malos valores. Le sujeté las manos y los pies mientras dormía profundamente y le di nalgadas para entrenarlo. Cada vez que le daba nalgadas, verle temblar las nalgas me daban ganas de criarlo como a una dama...