Cuando apareció por primera vez, su imagen de jefa era realista: traje, tacones altos, cabello bien peinado y una mirada serena propia de alguien acostumbrada a tener el control. Pero el guion de los atacantes no se centraba en mantener esa compostura.

La primera vez que se le acercaron, giró la cara hacia un lado, con voz tranquila, como si estuviera lidiando con un asunto rutinario del trabajo: "...Esto es inapropiado..."
Esa compostura profesional duró poco.
El contacto dio en el clavo; su cintura se relajó ligeramente por un instante, y apareció la primera grieta en esa compostura. El orgasmo llegó sin previo aviso; frunció el ceño, intentando mantener la compostura, pero su cuerpo la traicionó por completo. El chorro de fluido salió disparado, se detuvo un instante, luego se relajó, echó la cabeza hacia atrás y dejó escapar un grito totalmente desinhibido e incontenible.

El aura de la jefa se desvaneció por completo en ese instante. Lo que quedó fue algo más real: una sensación de vacío tras haberse abierto por completo y una especie de satisfacción imparable que ella misma no había previsto.
Ella era quien mandaba en la oficina. Pero el ángulo de la cámara cambió.
Actriz: Natsume Yuki | Número: ATID-662
