Un hombre, completamente agotado por la vida y sin haber sido favorecido jamás por las mujeres, escuchó un día el timbre de su casa. Al asomarse, encontró a una madre y a su hija afuera. "¿Son felices ahora?", preguntaron. Aunque sabía que se trataba de una creencia religiosa dudosa, los pechos grandes y la piel clara despertaron su lujuria... Pensó: "Ya que mi vida se acabó... ¡Voy a violar a esta madre e hija una última vez!". Así que las llevó a casa...
Comentarios