Una colegiala rural acepta un reto: ¡insertarse un huevo vibrador en su estrecha vagina! Cada huevo insertado le otorga un premio de 50.000 yenes, y la ganadora puede quedarse con todo el premio de su amiga e irse. La perdedora debe llamar a sus amigas; ¡nadie puede irse hasta que gane! Su estrecha vagina está llena de huevos vibradores que estimulan simultáneamente su útero, punto G y clítoris, lo que le provoca orgasmos múltiples...
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