Shoda Chisato, una reconocida abogada que usa incansablemente todos los métodos para proteger a sus clientes. Sin haber perdido jamás un caso, Chisato usa su belleza, su voluptuosa figura e incluso su ano (que puede tragarse penes) como armas. Seduce a maridos para que graben en secreto la infidelidad de sus esposas para mujeres que buscan el divorcio. Para salvar a un acusado incriminado por malversación de fondos, manipula al fiscal masturbándose. E incluso usa el sexo anal para obtener información de un juez pervertido...